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Jugando con fuego | Reseña

Jugando con fuego, un “bomberazo” de comedia familiar.

Póster oficial:

2.5

Ficha Técnica

Título original: Playing With Fire
Director: Andy Fickman
Año: 2019
Actores: John Cena, Keegan Michael Key, Brianna Hildebrand, John Leguizamo
Fecha de estreno: 8 de noviembre de 2019

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Ya no es novedad ver a ex luchadores dar el paso al mundo de Hollywood y la actuación. Desde la década de los 80s hemos visto aparecer nombres como “Rowdy” Roddy Piper en They Live (Carpenter, 1988), Hulk Hogan en Rocky 3 (Stallone, 1982), Andre el Gigante en La Princesa Prometida (Reiner, 1987), entre otros más recientes como Dave Bautista o el más exitoso de ellos a la fecha, Dwayne “The Rock” Johnson.

A esta camada se une el nombre de John Cena, ex luchador de la WWE que optó por el cine desde hace unos años tratando de venderse como una nueva cara en el género de la acción gracias a títulos como El Marine (Bonito, 2006) o 12 Desafíos (Harlin, 2009). Sin embargo es hasta tiempos recientes que ha elegido experimentar por otro género que pocos hubieran imaginado: la comedia.

De la mano de Andy Fickman, quien en su haber tiene títulos como la infame secuela del Héroe de Centro Comercial (2015), este director se encarga de guiar a Cena y sus colegas en esta cinta que habla de unos rescatistas de incendios cuya vida se ve alterada ante la llegada de tres jovencitos que los harán ver su suerte y revalorar todo aquello que es importante en la vida sin dejar de lado otras prioridades.

No es la primera vez que Fickman trabaje con un ex luchador ya que también dirigió a Dwayne Johnson en las películas para Disney Entrenando a Papá (2007) y La Montaña Embrujada (2009), mezclando el humor con la acción o drama en sus historias y dejando ver a Johnson como alguien que podría ser algo más que un héroe de acción.

En esta película Fickman hace lo mismo con Cena, quien recibe el papel protagónico y se reencuentra con la comedia después de su participación en No Me Las Toquen (Cannon, 2019) y unos breves segmentos en el díptico de Guerra de Papás. Y es que por increíble que parezca, pareciera que el musculoso ex WWE tiene una vena natural para este género ya que se dispone a hacer lo que sea para provocar risas y demostrar que puede hacer más papeles que solamente mera acción y trancazos.

La premisa es bastante sencilla e incluso cae en los lugares comunes que hemos visto en los últimos años ya que vuelve a plantear el dilema de lo importante que es la familia, los vínculos entre padres e hijos y la importancia de ver más allá de uno mismo para lograr sus metas y vivir la vida. Sin embargo, la manera de desarrollarlos es tremendamente burda cayendo en un humor que a veces funciona y otras veces se vuelve demasiado tonto.

Esa falta de frescura es salvada un poco por actores como Leguizamo o Michael Key, quienes demuestran tener un estupendo timing para hacer comedia. Pero la sorpresa la da el monstruoso Tyler Mayne, actor que de hacer personajes como Sabretooth en la X-Men de Snyder o Michael Myers en el remake de Halloween de Rob Zombie saca un lado burlón de si mismo mostrando un personaje extrañamente sensible e involuntariamente hilarante.

La película tiene muchos problemas como un excesivo y a veces descarado product placement que es risible pero infame además de situaciones que oscilan entre el buen mensaje de comedias familiares como Familia al Instante (Anders, 2018) y lo muy malo de la comedia grotescamente simplona de la primera cinta de Guerra de Papás (Anders, 2015), haciendo que la cinta sea meramente entretenida pero a su vez un tanto molesta.

Otro punto que llama la atenciones el exceso de clichés en los que cae la cinta al mostrar a sus personajes. Tenemos al afroamericano chistoso pero sensible y que es segunda mano del estóico líder del grupo, el latino que se dedica a cocinar y que no da una, la mujer madura soltera que resulta un interés amoroso del comandante Cena, entre otros, los cuales caen en diálogos bastante incorrectos en los cuales se tocan de deficiente manera temas como el feminismo, la masculinidad o el ser padre de familia.

Así, Jugando con Fuego resulta ser una comedia familiar más que sirve para lucimiento de Cena y otros miembros del cast pero falla en ser emotiva o divertida sin caer en las tonterías de las que suelen adolecer muchas comedias norteamericanas, volviendola una propuesta medianamente palomera.

Tráiler oficial:

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Comunicólogo, melómano, cinéfilo, amante de la lectura. Escribo opiniones/reseñas de películas y series.